El monoplaza presentado por Williams es prácticamente un calco al utilizado por la escudería británica en 2015. La principal área de desarrollo en la que Williams se ha centrado ha sido mejorar el agarre del coche en las curvas de baja velocidad, gran punto débil de su monoplaza el año pasado.
Williams mantiene prácticamente idéntica la decoración de su coche, y sigue apostando por la tendencia que otros equipos han ido copiando poco a poco: su característico morro corto. Ligeros cambios se han introducido especialmente en el tamaño y la forma de las entradas de aire de los sidepods laterales, aunque en base a esas primeras imágenes que desveló Williams, los cambios más significativos del FW38 pueden estar en una trasera mucho más agresiva.
